Blog TIMUR

El antiguo aeropuerto de San Javier despegará este verano como vivero de tecnología aeroespacial y futura sede de la ESA

El aeródromo de San Javier acogerá un hub de tecnología aeroespacial y se prepara como sede de la Agencia Espacial Europea (ESA BIC) en la Región de Murcia.

Volver al Blog
08/03/2026 TIMUR Noticias del sector TIC · Tecnología Aeroespacial · Región de Murcia
Aeropuerto de San Javier

El antiguo aeropuerto civil de San Javier, que dejó de recibir aviones comerciales a finales de 2018 con la apertura de Corvera, se prepara para volver a cobrar vida con dos proyectos en marcha: un vivero de tecnología aeroespacial y el futuro Observatorio del Mar Menor (OM2). Además, la terminal se convertirá en una de las sedes de la Agencia Espacial Europea (ESA BIC).

El hub aeroespacial ya está en construcción y se prevé que las obras concluyan este verano. El edificio "Bloque técnico" se transforma para acoger pymes altamente innovadoras, startups y proyectos en tecnologías aeroespaciales, en un espacio de cerca de 730 m². La obra, adjudicada por unos 689.000 euros y cofinanciada hasta un 60% por el Feder, se enmarca en el programa Caetra de tecnologías duales en defensa, seguridad y reconstrucción. El vivero contará con seis módulos flexibles con conectividad, dos aulas de formación homologadas por el SEF, salas de reuniones y multiusos, y se orientará al desarrollo de aplicaciones basadas en datos satelitales.

El gran espaldarazo llega con la elección de la Región de Murcia como futura sede de la ESA BIC en España, dentro de la red de Centros de Incubación de la Agencia Espacial Europea. La sede de San Javier acompañará a empresas emergentes en sus primeras fases con asesoramiento técnico, apoyo financiero y conexión con redes internacionales. Entre 2026 y 2030 permitirá incubar hasta 12 proyectos innovadores, con financiación conjunta de la ESA (504.000 €) y del Info (360.000 €), y ayudas de hasta 30.000 euros por proyecto.

En paralelo avanza el Observatorio del Mar Menor, un centro pionero de recuperación y conservación de la biodiversidad cuyo proyecto se adjudicó a principios de año por 267.000 euros, con unos 2 millones reservados en los presupuestos regionales. Contará con 16 tanques y laboratorios para la atención veterinaria y el seguimiento científico de especies del Mar Menor.